“Aunque hablar de ecología está de moda; a pesar de que el interés por lo verde crece como la espuma y se nota entre empresarios, en la televisión y entre los jóvenes, el 67 por ciento de los colombianos aceptan ser los causantes de los principales líos ambientales del país. Sin embargo, sólo un 37 por ciento estaría dispuesto a realizar acciones en favor del medio ambiente si alguien se las enseñara...
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lunes, 17 de octubre de 2016
Etica 10 4P-4.Derechos colectivos y del Medio Ambiente
Colombianos no se comprometen con resolución de los problemas ambientales
Etica 10 4P-3.Debatir
Un debate es una forma de comunicación que le permite a las partes exponer sus argumentos frente a un tema o la problemática que genera controversia, es decir, sobre la cual hay posiciones opuestas.
Los hechos aceptados por la sociedad y la comunidad científica no suelen ser objeto de debate, mientras que asuntos relacionados con la política, la religión o la ética radicalizan las posiciones.
Para que la discusión sea constructiva, se desarrolle con orden y no derive en agresiones es necesario fijar previamente las reglas.
Etica 10 4P-2.Comunicación y Globalización
Aldea Global
A partir del siglo XVI, en la era de los descubrimientos y conquistas, se dio un intercambio y mezcla de culturas a escala mundial, sin precedentes en la historia de la humanidad. Sin embargo, es a partir del siglo XX que la revolución tecnológica, aplicada principalmente a las comunicaciones y los transportes, reduce las distancias espaciales y temporales y conduce a la interconectividad a escala mundial.
Etica 10 4P- 1.Proyecto de Vida
Tener un proyecto de vida es fundamental; no tenerlo es vivir sin rumbo, a la deriva, sin sentido. Este es un drama de mucha gente que vive sin saber para qué ni por qué vive y termina estrellándose contra la vida misma.
DESCARGA AQUÍ (Etica 10 4P-Proyecto de Vida)
martes, 9 de agosto de 2016
¡Por favor, háblame del amor!
Les comparto la presentación que Xavier Lacroix hace al libro de Inès Pélissié du Rausas ¡Por favor, háblame del amor! - La educación afectiva y sexual de los niños de 3 a 12 años, de Ediciones Palabra. Este libro nos presenta pistas importantes para orientar la educación sexual y afectiva integral de los hijos en el ambiente del hogar.
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«El cuerpo del otro desvela todo el
misterio de su persona
y enseña la vía de comunión con su ser.
Por eso, el cuerpo –el propio y el del otro– jamás
puede ser un objeto.
Como signo de la persona debe ser recibido y
amado para el bien de la persona entera».
Aline Lizotte
(Cita de su obra Le don dex époux, signo de amor invisible, ed. du
Servitetur, 1992,p. 19)
Cada vez resulta
más patente que la educación sexual, inseparable de la educación afectiva, debe
comenzar antes de la adolescencia, antes de los trastornos de la pubertad, mucho
antes de las situaciones de urgencia. Son escasos los autores que se atreven a formular
–en este terreno– planteamientos educativos destinados a los niños, especialmente
en el ámbito familiar. Afortunadamente, Inès Pélissié du Rausas nos ofrece esta
hermosa obra en la que se aúnan consideraciones fundamentales con propuestas concretas.
Nos aporta mucho más que recetas pedagógicas. En efecto, en el contexto de una
educación integral, un auténtico estudio sobre lo que se designa generalmente
con el término «sexualidad» –pero que sería más adecuado llamar «vida sexual»–
debe tener en cuenta a la persona en todas sus dimensiones.
Con esta
perspectiva comienza la obra, que funda su orientación en una verdadera antropología,
es decir, en un estudio fundamental de la persona, del cuerpo, de las relaciones
íntimas entre la una y el otro y, en primer lugar, de su unidad. A continuación
nos demuestra que, para hablar acertadamente sobre sexualidad, conviene superar
el lenguaje funcional o las nociones biológicas a los que se limitan
actualmente la mayor parte de los estudios. Inès Pélissié du Rausas, con su
sensibilidad y su cultura literaria, demuestra su conocimiento de las
posibilidades del lenguaje y se presta a la expresión poética, analógica,
simbólica. Incluso se atreve a ofrecernos ejemplos de conversaciones entre
padres e hijos. El humor, el pudor y la delicadeza, tan opuestos a las
habituales derivaciones hacia el chiste o la burla, se asocian a la audacia de
unas palabras sinceras.
Uno de los
aspectos más interesantes de la obra es la constatación de que lo escrito viene
precedido de lo oral. Este estudio ha sido contrastado por padres y por jóvenes
relacionados con el tema. No rehúye las cuestiones difíciles, como la
prevención de los ataques sexuales, el aumento de la masturbación o la sed de
amar de las personas disminuidas. Fija su atención en puntos importantes, como
el del respectivo papel del padre y de la madre, o el empleo de un lenguaje
adecuado según las diferentes edades. Se atreve a rehabilitar palabras que han
llegado a ser raras, como «castidad» o «pureza». Propone soluciones sin
atenerse al enunciado de reglas abstractas; habla en términos de responsabilidad,
de dominio, de diferencia, de sentidos.
En una época en
la que dominan los estudios higienistas o funcionales, en un tiempo, también,
en el que, a pesar de las supuestas «liberaciones», sigue siendo difícil hablar
de estos temas en familia, damos la bienvenida a un libro orientado hacia una
cultura de la vida. Porque la sexualidad no consiste solamente en la suma de fenómenos
biológicos y de emociones psíquicas: consiste, fundamentalmente, en una
apertura a la vida en todo el sentido del término: vida recibida, vida
misteriosa, vida fecunda, vida entregada que encuentra su verdad en la
donación.
Xavier Lacroix
Decano de la Facultad de Teología de la Universidad Católica de
Lyon
(Presentación del libro de Inès Pélissié du Rausas, ¡Por favor, háblame del amor!,
Ediciones Palabra, Madrid, 2008).
Mi carácter: Obstáculo o ventaja en mi vida (Introducción)
Les comparto a continuación, la introducción al librito "Mi carácter: obstáculo o ventaja en mi vida", de Miguel Ángel Montaño Ramos.
Hablar de liderazgo es algo que está muy de moda en nuestros días. Las universidades e instituciones de educación, explotan la imagen del líder para atraer a sus futuros prospectos. En las empresas y en los negocios se busca tener gente que pueda tomar decisiones acertadas que produzcan una ganancia para los intereses de las organizaciones. Es como una fiebre para poder encontrar a aquellas personas que indiquen el mejor camino hacia el éxito. Sin embargo, el liderazgo no solamente debe de verse en los negocios altamente productivos, sino que debe darse en todos los detalles de la vida.
Por esto el líder no se crea en las universidades, sino que nace en las familias, en los hogares, en la Iglesia. Es allí, donde se imparten las primeras nociones sobre los valores, que nacen los líderes del mañana. Desgraciadamente este concepto no es muy claro en el núcleo familiar y mucho menos dentro de la Iglesia. Habría que recordar que ser cristiano implica un compromiso muy grande para ser líderes. Jesús, cuando multiplicó los panes y los peces, primero se lo encomendó a Felipe, y al ver que no tuvo una respuesta positiva tuvo que actuar Él. Y así, en muchos pasajes bíblicos se trata el tema del liderazgo. “Hombres de Galilea, que hacéis viendo el cielo”, dicen los ángeles a los apóstoles animándolos a empezar a poner manos a la obra.
San Josemaría Escrivá de Balaguer comprendió muy bien este mensaje y lo plasmo en una serie de reflexiones, dentro de su libro Camino, donde invitaba a las personas a cambiar de vida, para que pudieran en cierta forma, sacar lo mejor de cada una de ellas, pulir el diamante que todos llevamos adentro; buscar siempre el camino de la santidad, inspirados en el Amor de Dios. San Josemaría lo sabía muy bien; sabía de nuestra condición humana, pero también de nuestro destino divino; sabía sobre las dificultades del camino, pero también sobre la ayuda que recibimos del cielo. Alguna vez escribió: “Mira, las dificultades – grandes y pequeñas – se ven enseguida…, pero, si hay amor, no se repara en esos obstáculos, y se procede con audacia, con decisión, con valentía.
Ante los grandes retos que hoy enfrentamos como sociedad, como iglesia, como familia, es urgente que aspiremos a ser cristianos comprometidos con los nuestros, a ser líderes que busquen conducir, empujar, jalar a los que nos rodean para transformar nuestra sociedad. Y solamente podremos lograr esto cuando nuestro carácter nos ayude a realizar las grandes obras, pero también a buscar en los pequeños detalles nuestra santificación.
Es por eso que busco con las siguientes líneas tratar de convencerte de que el cambio es posible y que depende de ti. Que tu carácter puede servir de modelo, de inspiración para otros. Que la felicidad y tus sueños no están vedados o condicionados por un destino azaroso, sino que es el producto del trabajo y de la fe; de la esperanza y la caridad.
Por todo lo anterior mi deseo es que puedas sentir las palabras de San Josemaría, puedas hacerlas tuyas, puedas encontrar la llave maestra que te permita abrir las puertas que te conduzcan a la felicidad. Y para ello es necesario saber si tu carácter es un obstáculo o una ventaja en tu vida, de manera que puedas cambiar aquello que no te ayude y
fortalecer lo que sí.
Oro con todo mi corazón a San Josemaría para que interceda por ti y los tuyos, a fin de
que encuentres la felicidad en la santidad.
Hablar de liderazgo es algo que está muy de moda en nuestros días. Las universidades e instituciones de educación, explotan la imagen del líder para atraer a sus futuros prospectos. En las empresas y en los negocios se busca tener gente que pueda tomar decisiones acertadas que produzcan una ganancia para los intereses de las organizaciones. Es como una fiebre para poder encontrar a aquellas personas que indiquen el mejor camino hacia el éxito. Sin embargo, el liderazgo no solamente debe de verse en los negocios altamente productivos, sino que debe darse en todos los detalles de la vida.
Por esto el líder no se crea en las universidades, sino que nace en las familias, en los hogares, en la Iglesia. Es allí, donde se imparten las primeras nociones sobre los valores, que nacen los líderes del mañana. Desgraciadamente este concepto no es muy claro en el núcleo familiar y mucho menos dentro de la Iglesia. Habría que recordar que ser cristiano implica un compromiso muy grande para ser líderes. Jesús, cuando multiplicó los panes y los peces, primero se lo encomendó a Felipe, y al ver que no tuvo una respuesta positiva tuvo que actuar Él. Y así, en muchos pasajes bíblicos se trata el tema del liderazgo. “Hombres de Galilea, que hacéis viendo el cielo”, dicen los ángeles a los apóstoles animándolos a empezar a poner manos a la obra.
San Josemaría Escrivá de Balaguer comprendió muy bien este mensaje y lo plasmo en una serie de reflexiones, dentro de su libro Camino, donde invitaba a las personas a cambiar de vida, para que pudieran en cierta forma, sacar lo mejor de cada una de ellas, pulir el diamante que todos llevamos adentro; buscar siempre el camino de la santidad, inspirados en el Amor de Dios. San Josemaría lo sabía muy bien; sabía de nuestra condición humana, pero también de nuestro destino divino; sabía sobre las dificultades del camino, pero también sobre la ayuda que recibimos del cielo. Alguna vez escribió: “Mira, las dificultades – grandes y pequeñas – se ven enseguida…, pero, si hay amor, no se repara en esos obstáculos, y se procede con audacia, con decisión, con valentía.
Ante los grandes retos que hoy enfrentamos como sociedad, como iglesia, como familia, es urgente que aspiremos a ser cristianos comprometidos con los nuestros, a ser líderes que busquen conducir, empujar, jalar a los que nos rodean para transformar nuestra sociedad. Y solamente podremos lograr esto cuando nuestro carácter nos ayude a realizar las grandes obras, pero también a buscar en los pequeños detalles nuestra santificación.
Es por eso que busco con las siguientes líneas tratar de convencerte de que el cambio es posible y que depende de ti. Que tu carácter puede servir de modelo, de inspiración para otros. Que la felicidad y tus sueños no están vedados o condicionados por un destino azaroso, sino que es el producto del trabajo y de la fe; de la esperanza y la caridad.
Por todo lo anterior mi deseo es que puedas sentir las palabras de San Josemaría, puedas hacerlas tuyas, puedas encontrar la llave maestra que te permita abrir las puertas que te conduzcan a la felicidad. Y para ello es necesario saber si tu carácter es un obstáculo o una ventaja en tu vida, de manera que puedas cambiar aquello que no te ayude y
fortalecer lo que sí.
Oro con todo mi corazón a San Josemaría para que interceda por ti y los tuyos, a fin de
que encuentres la felicidad en la santidad.
Miguel Angel Montaño Ramos, Mi carácter: obstáculo o ventaja en mi vida,
Editorial Católica Mundial.
miércoles, 27 de febrero de 2013
ÉTICA 10° - Lectura: La verdad sobre el Hombre: la Dignidad Humana
Aparte del documento conclusivo de la 3a Conferencia Episcopal de América latina (reunión general de los Obispos), que se tituló La Evangelización en el presente y futuro de América Latina.
Visión cristiana del hombre, tanto a la luz de la fe como de la razón, para juzgar su situación en América Latina en orden a contribuir a la edificación de una sociedad más cristiana y por tanto, más humana.
Continuar leyendo... http://www.vicariadepastoral.org.mx/5_celam/3-puebla/puebla_10.htm
A partir de la lectura, tomo nota en el cuaderno de las ideas más importantes y me preparo para socializarlas en la clase.
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